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Problemas de lenguaje
Los
problemas pueden ser muchos; el lenguaje se ve afectado por varias
causas: fisiológicas, sociales, funcionales, psicológicas, afectivas,
genéticas, de género y otras. Esto nos da una idea de que las causas de
un problema de lenguaje son varias y en ocasiones difíciles de
diagnosticar. Para muchos teóricos las dificultades en torno al
lenguaje se clasifican por la etiología; para otros, por la afección,
ya que hay trastornos del lenguaje, del habla, del ritmo y de la voz.
Hay quienes emplean para su clasificación el criterio del momento de su
aparición y los clasifican como trastornos del desarrollo o trastornos
adquiridos (por ejemplo, la pérdida del lenguaje por una embolia) y de
otras formas.
Por tanto, no pretendemos hacer una
clasificación de todos, sino mencionar los más comunes, que
categorizaremos con un criterio de afección. Advertimos que las
definiciones de estos trastornos son muy simples porque no se dirigen a
profesionales de la materia sino a padres de familia y
maestros, con el fin de ofrecerles un panorama general y brindarles
elementos de juicio para valorar la intervención profesional, lo que no
los faculta para diagnosticar o intervenir directamente.
Para
reconocer a un buen terapeuta observe que este elabore una historia
clínica profunda, haga evaluaciones y quizá lo remita con otros
especialistas: neurólogo, estomatólogo, otorrinolaringólogo, etcétera;
además, debe informar directamente a padres o tutores del diagnóstico y
lo que este implica. Aunado a lo anterior debe establecer un equipo de
trabajo con padres de familia, maestros del niño y otros especialistas.
Las
dificultades del lenguaje no ceden de inmediato. Se recomienda ser
paciente durante el tratamiento y no compararlo con el tratamiento
médico, ya que en muchos casos estos son breves, de pocos días, y los
relacionados con el lenguaje duran meses, incluso, los de trastornos
severos, años. En el tratamiento del trastorno del lenguaje debemos
perseverar y cumplir las instrucciones del terapeuta, y preguntar, en
caso de no entender.
Presentamos aquí algunos de los trastornos más comunes.
1. Trastornos del lenguaje
Son
aquellos que afectan el lenguaje y por ende la capacidad de representar
la realidad por medio de signos. A continuación describiremos algunos.
- Retraso simple del lenguaje. Es
un desfase cronológico de la adquisición de habilidades del lenguaje.
El niño va retrasado en cuanto a lo que se espera para su edad.
- Disfasia. Es
una dificultad más severa que la anterior, cede con más dificultad aun
con tratamiento, hay vocabulario pobre o casi nulo, inexistente uso de
la gramática o errores graves, problemas fonológicos y otros. Se
adquiere el lenguaje de forma imperfecta.
- Audiomudez.
Podemos identificarlo en personas que escuchan pero no hablan. No
obstante que gozan de una inteligencia normal, tienen dificultad para
comprender y expresarse.
- Afasia. Son
trastornos del lenguaje caracterizados por la pérdida de algunas de sus
cualidades, como la comprensión, la expresión, el ritmo, etcétera. Estas
pérdidas ocurren una vez que el lenguaje se ha desarrollado
correctamente y son resultado de la destrucción de tejido cerebral por
embolias, tumores, traumatismos, etcétera. Los signos y síntomas que
presentan dependen del lugar de la lesión, lo que también determina el
tipo de afasia, ya que hay varios, los que que no describiremos por su
complejidad.
2. Trastornos del habla
Afectan la comunicación oral del individuo sin afectar su capacidad de usar signos, lo que se llama "función simbólica".
- Dislalia.
Es el trastorno que afecta la pronunciación correcta de los fonemas,
los cuales pueden omitirse, distorsionarse o sustituirse por otros (el chico que habla "aniñado"). Con un buen tratamiento es totalmente
corregible. Si no se atiende, el trastorno puede perdurar hasta la edad
adulta; por ejemplo, las personas que no pronuncian correctamente la
/r/, /s/ y otras. Sus causas pueden ser funcionales, audiógenas o
deformaciones en algunos de los órganos que participan en la producción
de los fonemas (labios, mandíbulas, paladar, nariz, etcétera), en este caso
se llaman "disglosias".
- Disartria.
Es una dificultad de la expresión oral debida a trastornos del tono y
del movimiento de los músculos fonatorios, secundaria a lesiones del
sistema nervioso central o periférico. Para entenderlo mejor daremos el
ejemplo de una persona que tiene un temblor de origen neurológico o una
rigidez muscular que no le permiten articular correctamente.
3. Trastornos del ritmo
- Disfemia. Es más conocida como "tartamudez" y se caracteriza por constantes interrupciones y repeticiones al hablar.
- Farfulleo.
Consiste en un habla tan rápida que se puede volver ininteligible para
la persona que escucha, ya que además de la velocidad con que se habla,
muchas de las palabras se juntan con las cercanas, sin que sea posible
distinguir el fin de una y el comienzo de otra.
4. Trastornos de la voz
Son dificultades que modifican la calidad de voz e incluso su producción. Pueden afectar el volumen, el timbre y el tono.
5. Trastornos del lenguaje escrito
La
capacidad de representar nuestro mundo por medio de signos se expresa
también de forma gráfica. Podemos representar nuestro lenguaje oral por
medio de grafías. Existen dificultades que pueden limitar estas
capacidades y también se consideran problemas de lenguaje.
Dislexia. En
términos generales, es una dificultad para adquirir la lectura y la
escritura. Se cambian letras que se parecen entre sí (por ejemplo, la
/b/ por /d/), se omiten e invierten; puede afectar el uso de los signos
de puntuación, la separación correcta de palabras en un texto, así como
una multitud de signos y síntomas que por su complejidad omitimos. Es
indispensable el tratamiento de esta afección, ya que, como la mayoría
de los trastornos del lenguaje, afecta la autoestima, las capacidades y
la calidad de vida de la persona.
Consideramos
disléxico a todo niño con problemas específicos de lectura y escritura,
siempre y cuando no coexistan otras posibles causas: bajo coeficiente
intelectual, déficits sensoriales, pobre escolaridad, ambiente
sociocultural bajo, problemas emocionales, daños neurológicos, etc. No
confundamos la dislexia con los problemas normales en el proceso de la
adquisición de los primeros dos años de aprendizaje.
Los
problemas del lenguaje repercuten generalmente en la adquisición de la
lectura y la escritura con excepción de los trastornos de la voz.
También pueden allanar el camino para la aparición de la discalculia,
dificultad relacionada con la adquisición de habilidades matemáticas,
que para algunos también se consideran trastornos del lenguaje o por lo
menos relacionados con él.
Existen muchos otros
trastornos del lenguaje que no se mencionan; pero con los expuestos
tenemos un mejor panorama de la amplia variedad de dificultades que se
pueden presentar y de la importancia de trabajar en su prevención.
Hay estudios que identifican que hasta 14% de la población en un
momento de su desarrollo presenta alguna dificultad antes de los 6 años
(Silva, 1987; Peralta y Narbona, 1991; Chevrie-Muller y col., 1993,
Rescola y Tatner, 1996). Dos tercios de esta población evoluciona
espontáneamente y solo 4% requiere tratamiento.
Para
las personas que no son expertas en los temas relacionados con el
lenguaje, mencionaremos algunos signos que pueden alertarnos sobre
posibles dificultades y probablemente nos ayuden a tomar la decisión
correcta para iniciar una evaluación o un tratamiento con un
profesional.
• Desfase cronológico entre las capacidades lingüísticas del niño y las que corresponden a su edad.
• Incomprensión cuando se le habla.
• Poca o nula intención de comunicarse.
• Pobreza de vocabulario respecto a la edad del niño.
• Imposibilidad de pronunciar bien los sonidos del lenguaje o de discriminarlos adecuadamente.
• Errores gramaticales frecuentes.
• Evitar el contacto visual.
• Falta de correspondencia entre el discurso y su entonación, gesticulación y mímica.
• Respiración con la boca.
• Habla nasal.
• Dificultades para efectuar movimientos sencillos con labios y lengua.
• Dificultades para tragar.
• Escurrimiento de saliva.
• Incapacidad para discriminar o reconocer sonidos.
• Dificultades para reconocer o trazar letras en las edades correspondientes.
• Problemas del desarrollo o sensoriales.
• Incapacidad para reaccionar ante los gestos o a la entonación de voz de los demás.
• Imposibilidad de dar sus datos básicos (cuando está en edad de hacerlo).
Estos
son solo algunos indicadores de alerta para los padres y maestros. Cabe
la aclaración de que no es necesario que se presenten todos para una
intervención ni que la presentación de uno solo la amerite.
Para conocer más sobre el tema recomendamos las siguientes páginas de Internet.
http://www.espaciologopedico.com/articulos2.php?Id_articulo=116
http://www.somospadres.com/modules.php?name=News&file=article&sid=7986
http://www.guiainfantil.com/educacion/familia/lenguaje.htm
http://www.pbs.org/wholechild/spanish/parents/talk.html
http://cprcalat.educa.aragon.es/evolucion_del_lenguaje_oral.htm
http://es.geocities.com/pizarraytiza/primaria.html
http://www.nidcd.nih.gov/health/spanish/speechandlanguage_span.asp
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/06482174877472731106924/p0000001.htm
http://mtl.fonoaud.utalca.cl/docs/Seminario_Internacional_2005/Cap_Lenguaje_2005_J_Narbona_U_Talca.pdf
http://personales.jet.es/pilisanjose/index.htm
Documento elaborado por Luis Carlos Villanueva Ochoa.
Para una mejor comprensión de este tema se recomienda leer, de nuestra sección de artículos:
El PAI y el lenguaje.
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