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Proyecto de Activación de la Inteligenciamaestros
Actividades para trabajar en casa

ESTRUCTURACIÓN ESPACIAL

1. Reto PAI

El objetivo a trabajar en esta serie de estructuración espacial es desarrollar la habilidad para comprender las relaciones espaciales que guardan los objetos entre sí. Esto es posible gracias a la comprensión y el dominio del propio cuerpo en relación con el espacio.

Esta actividad corresponde a los primeros grados de Primaria, específicamente a primer grado.

Paso 1. Preparación

Leo y entiendo las instrucciones; me formo una idea clara y precisa de lo que haré y cómo lo llevaré a cabo. Relea las indicaciones cuantas veces lo requiera (esto mismo puede decírselo a su hijo si se trata de comprender un texto), identifique las palabras que denotan instrucción, por ejemplo: pinta, marca, une. Puede plantearse: ¿en qué aspectos de las imágenes debo fijarme para lograr la actividad? Quizás en la relación entre las imágenes y su ubicación. ¿Cómo organizaré la búsqueda?  En general, imagínese cómo efectuará lo que se pide antes de intentarlo.

Hacé clic sobre una de las flores de la primera hilera y luego sobre las flores que tengan a la mariposa en la misma posición que esa flor. Hacé lo mismo con las demás flores.
PAI


Paso 2. Ejecución

Realizo la actividad tal como la pensé. Durante el desarrollo puede preguntarse: ¿si las imágenes que escogí no corresponden, en qué detalles adicionales debo fijarme? Ayuda que la observación se acompañe de la posición de cada mariposa respecto de cada flor (será fundamental alentar y enseñar a los niños a usar palabras nuevas que describan la posición de los objetos y de las personas en la vida cotidiana). También puedo elegir alguna opción equivocada y percatarme luego de qué me faltaba para aplicarlo a soluciones posteriores.

iniciar

Paso 3. Reflexión

Una vez que realizó la actividad es necesario reflexionar sobre lo que hizo y cómo lo hizo, desde la lectura de las instrucciones hasta su resolución. Analice si la llevó a cabo como lo había pensado. Su reflexión puede facilitarse con alguna de las siguientes preguntas: ¿qué elementos fueron importantes para la comprensión de las instrucciones? ¿Qué aspectos fueron clave para relacionar las flores con la mariposa en la misma posición? ¿Encontré una secuencia o forma que me resultó mejor para la búsqueda de las flores con la mariposa en la misma posición, sin confusiones y de manera ágil? Invite a algún familiar a efectuar la actividad. Comenten su experiencia, esto le ayudará a enriquecer y mejorar su estrategia; lo mismo que se busca con el espacio de intercambio que realizan los niños en el salón de clases.  

  • ¿Para qué sirve trabajar la estructuración espacial?

Para lograr la estructuración espacial requerimos el conocimiento de nuestro cuerpo, su orientación en el espacio y por supuesto el uso del lenguaje.

El uso, la comprensión y el dominio de nuestros movimientos corporales en el espacio nos posibilitan las actividades cotidianas, y en varias ocasiones el dominio del espacio y el uso del lenguaje nos pueden poner a salvo de riesgos (¡cuidado con el niño, está a tus espaldas!).

3. Apliquemos la vivencia para comprender mejor a los niños

a) La comprensión y el uso adecuado de las relaciones espaciales se logran mediante un entrenamiento constante en el que cada persona toma conciencia, desde edad muy temprana,  acerca de las relaciones de proximidad y distancia de sus manos, piernas, etcétera, de la proximidad y la distancia de su madre y de todas las personas que conviven con ella; de la cercanía y lejanía de los objetos, cuando los alcanza con facilidad o con mayor esfuerzo y reconoce que estas vivencias están acompañadas de palabras determinadas. Así, la conquista de la estructuración espacial es fruto de un largo camino.

b) Para acompañar a los niños en este largo camino de la estructuración del espacio es muy importante alternar actividades de conocimiento corporal con experiencias de movimientos y destrezas corporales unidas al lenguaje. También es necesario llevar a cabo actividades en las que ellos reconozcan y usen el lenguaje, para definir relaciones espaciales entre las personas y entre los objetos.

c) Es fundamental tomar conciencia de los conceptos espaciales con que se logra el adecuado uso y comprensión del espacio. Asimismo, habrá que identificar los conceptos no comprendidos o de aplicación errónea; por ejemplo, la aplicación del concepto derecha-izquierda que en determinados contextos a ciertas personas les causa confusión.

d) Hable con su hijo sobre qué aspectos le causan problemas en la escuela y juntos identifiquen los relativos a la estructuración espacial; tracen un plan de ayuda para superarlos, que incluya pedir apoyo al profesor titular, al de Educación física o al psicólogo escolar, así como efectuar algunas o todas las actividades que a continuación sugerimos, en la inteligencia de que pueden variar algunos aspectos, escenarios o recursos y crear otros.

e) No olvide que, sin apoyo, los aprendizajes de un niño con problemas en la estructuración espacial pueden tener consecuencias negativas: “Tanto los elementos verbales como espaciales contribuyen a las adquisiciones en lectura (en aritmética y geometría), y la alteración en cualquiera de ellos puede retardar el progreso en el aprendizaje del niño” (Marianne Frostig, 1992).

4. Sugerencias de actividades para trabajar en el entorno familiar

  • Reúna a la familia o a ciertos amigos para que participen en el juego de las estatuas. Escoja a una persona como guía y pídale que salte, baile, aplauda, etcétera; adviértale que cuando escuche una campana u otro objeto sonoro del cual disponga, deberá permanecer como estatua, mientras el resto de las personas adoptan la misma posición que él. Cambie al guía hasta que todos en el grupo hayan ocupado esa posición. Este juego es conveniente para desarrollar el control y la conciencia corporal en diferentes edades.

  • Pida a diferentes personas de su familia, especialmente a sus hijos, que identifiquen diferentes actividades en las que emplean conceptos espaciales y solicite que den sus respuestas con mímica; luego, que alguien exprese de qué actividad y conceptos se trata; por ejemplo, al imitar el movimiento de escribir, se usan los conceptos arriba, abajo, izquierda, derecha, etcétera. Esta actividad es útil para tomar conciencia acerca de la infinidad de actividades ligadas a la estructuración espacial y, por tanto, valorar lo indispensable que resulta el trabajo en este campo.

  • Narre historias y cuentos a sus hijos; agregue palabras que describan la posición de las personas y los objetos, por ejemplo: “El pequeño oso dormía sobre su cama mientras mamá osa lo contemplaba parada al lado derecho de su cabecera”. Después, pida que el niño actúe lo que hizo su personaje favorito y ponga especial cuidado en representar los conceptos espaciales.

  • Consiga papel de diario, varias hojas hasta ajustar la medida a la estatura del niño, y colóquelas sobre el piso. Pida al niño que se recueste con los ojos cerrados; indíquele que tense y relaje diferentes partes del cuerpo y, aún con los ojos cerrados, toque alguna parte de su cuerpo y la nombre. Después, con un marcador trace el contorno de su cuerpo, dígale que se ponga de pie y dibuje en la silueta previamente trazada todas las partes del cuerpo por arriba de la cintura; puede usar como referencia el ombligo, y enseguida todas las partes debajo de la cintura. Los niños de grados más avanzados dispondrán de mayores recursos en cuanto al conocimiento de su cuerpo, las relaciones espaciales entre sus diferentes partes, así como su representación en el dibujo. Puede repetir la actividad en diferentes momentos con algunas variaciones, solo use su creatividad y la de los niños.

  • Reúna varios objetos y coloque cada uno a diferente distancia. Solicite a los niños un rastreo visual lento o rápido del objeto en diferentes direcciones: de arriba abajo, de izquierda a derecha, etcétera.

  • Una vez que los niños han aprendido a distinguir entre derecha e izquierda en relación con su cuerpo (se puede observar el grado de dominio y trabajarlo dando instrucciones como “toco mi pie izquierdo con mi mano derecha”, etcétera), deberán aprender a diferenciar la posición derecha e izquierda de los objetos en relación con otros (el cepillo está sobre la cómoda y a la derecha de la crema). Se sugiere el uso de este lenguaje en las diferentes actividades cotidianas; es conveniente que el niño lo escuche, lo comprenda, lo exprese y lo use en situaciones diversas.

  • Pida a su hijo que localice diferentes objetos y, uno a uno, pregúntele en qué dirección necesita desplazarse para llegar al objeto; dígale, si es pequeño, que calcule el número de pasos; si es mayor puede hacer su cálculo en centímetros o metros. Enseguida corroboren la estimación, diríjanse al objeto; además puede decirle si se pasó mucho, poco o si su cálculo fue exacto. Si el niño es mayor podrá decirle con precisión numérica estos datos.

  • Reparta una hoja en blanco e invite a los niños a que elaboren dibujos con el siguiente tipo de instrucciones: “Dibujá un árbol en el centro de la hoja, un zapato en la esquina superior izquierda, una nube encima del árbol”, etcétera.

  • Reparta una hoja en blanco e indique diferentes instrucciones para escribir palabras y números, por ejemplo: “Escribí la letra ‘r’ en el centro de la hoja, después de ella colocá la letra ‘a’, poné la letra ‘e’ antes de la ‘r’ y antes de la ‘e’ colocá  la letra ‘p’. Ahora leé la palabra que escribiste: ‘pera”. Respecto de los números pida, por ejemplo, que escriban el número uno y después de él dos ceros; luego que digan el número que escribieron: “100”. Es conveniente variar las palabras solicitadas y los números de acuerdo con los conocimientos de su hijo.


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Ediciones SM